domingo, 13 de marzo de 2016

Burgos. Covarrubias

Desde Madrid, tomar la N-I, hasta Lerma. En Lerma coger la C-110 dirección Covarrubias y Salas de los Infantes.

OFICINA DE TURISMO
Arco del Archivo del Adelantamiento de Castilla
Teléfono: 947 406 461
Horario:
Viernes: 10:30 a 14:00 y 17:30 a 19:30 horas
Sábados: 10:30 a 15:00 y 17:30 a 20:00 horas
Domingos: 10:30 a 15:00 hora
Visitas guiadas: 12:00 y 18:00 horas (excepto domingos). Tiene que haber un mínimo de 10 personas para realizar la visita guiada.

UN POCO DE HISTORIA
Los primeros pobladores conocidos de Covarrubias fueron los turmódigos, tribu ibérica prerromana extendida por la provincia de Burgos. Pero la villa fue fundada por el rey visigodo Chindasvinto en el siglo VII, sobre los restos de un castro romano. Luego la villa estuvo bajo el dominio árabe hasta que en el siglo X se afinca el Conde Fernán González porque su madre tenía una casa-palacio. Su tercer hijo García Fernández -que hereda el condado- compró la villa de Covarrubias a los monjes de Valeránica y funda el infantado de Covarrubias en el año 978,  convirtiéndose en un territorio independiente, con plena autoridad juridisccional, civil y eclesiástica, por lo que su hija, la infanta Urraca, tuvo un poder pleno sobre todo lo ubicado en tal demarcación; anulando la autoridad del Conde soberano de Castilla o del mismo Rey.

El infantado de Covarrubias en un principio comprendería 70 villas e iglesias, 20 monasterios, infinidad de caseríos, quintas, montes, prados, pozos de sal, etc.
En el siglo XVI, Covarrubias vio reducida su población por una mortal epidemia que asoló a toda España; así en 1590 se demolieron sus murallas para una mejor ventilación de la villa.
A partir de 1759, con la desaparición de la abadía, los privilegios quedaron anulados, y si quedó alguno de carácter civil, con Isabel II fueron abolidos todos definitivamente.
En el siglo XX, un gran incendio amenazó con la destrucción de la Colegiata, pudiéndose salvar todo el tesoro gracias a la rápida actuación de los vecinos.

A Covarrubias se la conoce como "villa rachela", y sus habitantes son racheles y rachelas, gentilicio que proviene del nombre de Raquel, mujer de Jacob, que significa bella (rajel), empleado para designar a la gran cantidad de damas hermosas y mansas que habitaron Covarrubias a lo largo de los siglos.

RECORRIDO

1) Crucero
En el pueblo hay 2 cruceros del siglo XVI; uno frente al archivo del Adelantamiento de Castilla y otro frente al Torreón de Fernán González.
Las cruces de piedra se levantaban en lugares elevados, en sitios donde antes se hacían cultos paganos y sobre todo en los cruces de caminos en los que se creía que habitaban malos espíritus. En las ciudades, se ponían en entradas y salidas y en ellos los viajeros pedían tener un buen viaje o agradecían haber llegado.




2) Archivo del Adelantamiento de Castilla (Oficina de Turismo)
La entrada de este archivo es la Puerta Real, que es la entrada principal a la villa.
Felipe II padecía gota que le producía terribles dolores; su médico, el Dr. Vallés (nacido en Covarrubias) consiguió aliviarle los dolores y Felipe en agradecimiento mandó construir en 1575 este edificio para albergar el Archivo del Adelantamiento de Castilla (centro de documentación de todas las escrituras que emanaban del Adelantamiento de Castilla), cuyo tribunal y sede estaba en Burgos. En el siglo XVIII perdió su función, porque todo fue trasladado al actual Archivo General de Simancas.
En la antigüedad, el adelantado era un funcionario del orden civil y militar que ponia el rey al frente de una provincia o comarca fronteriza para que le representase, ejerciendo la suprema autoridad en nombre del rey.
El edificio construido en piedra, con base rectangular, sostenido por 8 contrafuertes, en sus ventanas todavía están las rejas originales. En lo alto del edificio aparece el escudo de Felipe II, en el que destaca el toisón de oro que es considerado el más perfecto y completo que se conserva; en el escudo están representados dos sus estados.
Hoy día el edificio alberga la biblioteca municipal, una sala de exposiciones y la oficina de turismo.

(Exterior para entrar a Covarrubias)
(En el interior de Covarrubias, dentro del arco, está la Oficina de Turismo)

3) Palacio de Fernán González (Ayuntamiento)
Cuenta la tradición que es en esta casa donde habitó Fernán González. De aquella época sólo queda en la entrada al edificio un arco románico del siglo XII. En la actualidad acoge el ayuntamiento y una sala de exposiciones habilitada en la bodega.



(Preciosas y originales las papeleras de la Plaza)

4) Iglesia de Santo Tomás
Construida en el siglo XV sobre una anterior del siglo XII, de la que sólo se conserva algún resto en la nave derecha. Tiene planta basilical con tres naves divididas por arcos de medio punto y ojivales. A la nave de la epístola (derecha) se adosa una cuarta nave de capillas  y en la nave central se ubica un pequeño coro alto al que se accede por una escalera renacentista. La cabecera de planta semicircular y el presbiterio son los únicos restos del templo románico.
El edificio tiene una pila bautismal románica que tiene 105 cm de diámetro por 103 de altura; una vidriera renacentista que representa la natividad y una colección de retablos:
Retablo de San Pedro y San Pablo: de formas barrocas, del siglo XIX
Retablo de San Juan Bautista:  flanqueado por San Lorenzo y San Juan evangelista, en el remate vemos una pintura sobre tabla con la imposición de la casulla a San Ildefonso. Es una obra de trazas y formas renacentistas del siglo XVI.
Retablo de San José: es barroco del tipo churrigueresco del siglo XVIII
Retablo de San Gregorio: En el centro del cascarón hay pintada una Virgen de los Desamparados que tiene la siguiente leyenda "Nuestra Señora de los Desamaparados de Valencia".  También es del siglo XVIII.
Retablo del Santo Cristo: Tiene la imagen de Cristo crucificado en nicho polibulado. Del siglo XVIII.
Retablo de Nuestra Señora: del siglo XVIII.
Retablo mayor: es una gran estructura de madera dorada que se realizó en 1609 para el templo de San Cosme y San Damián de Burgos pero que en 1750 lo compró la iglesia de Santo Tomás.

5) Casa del Antiguo Boticario
Mantuvo su uso hasta 1975, se restauró en 1991, con las características típicas de la arquitectura propia de Covarrubias.

6) Casa del Obispo Peña
La casa natal del Obispo Peña. Conserva el escudo familiar y es de destacar unos curiosos canes, tallados en madera en la fachada principal.
Pedro de la Peña,(dominico) fue prior en México; su preocupación principal era que los sacerdotes y misioneros que llegaban a América tuvieran la mejor formación posible, por ello en 1553 fundó la primera Universidad Novohispana siendo él profesor de teología. En 1563 fue nombrado obispo de Verapaz y dos años más tarde  obispo de Quito. En 1583 fundó la cátedra de Latinidad y teología. En1586 favoreció la llegada de los jesuitas a Quito para, entre otras cosas, formar en humanidades a otros religiosos y futuros sacerdotes. Toda su preocupación por la formación en la vocación entre nativos, contrastaba con su rechazo visceral a la ordenación de mestizos y criollos, pese a la autorización papal. Murió en 1587.


  

7) Resto de Murallas
Fue construida en el siglo XII y reformada entre los siglo XIV y XVI. Tenía 3 puertas, de las cuales, la correspondiente a la entrada por el puente perduró hasta 1888 y está representada en el escudo de la villa. De ellas sólo se conserva una pared en el lado del río (el paseo de la Solana) y en el interior del pueblo junto a la Iglesia de Santo Tomás, porque en 1590 a fin de combatir una peste que asolaba la villa, el Doctor Vallés ordenó derribar las murallas para que el viento sanease las calles.

8) Torreón de Fernán González
Al ser una propiedad privada sólo se puede visitar los fines de semana.

Construida sobre los cimientos de un edificio romano en el año 942, es el único superviviente de una red de fortificaciones que Fernán González realizó a lo largo del río Arlanza como defensa ante los ataques de Abd Al Rahman III. Su emplazamiento está en la convergencia de las 2 entradas naturales a Covarrubias y justo desde donde se puede defender perfectamente el paso del río.
En el siglo XII, alrededor del torreón se construyó el Palacio de Gobierno del infantado de Covarrubias; en el siglo XIV cuando se amplía el palacio, en la torre se abre el acceso a la planta baja y se amplían los huecos de las ventanas, se añaden los matacanes y se construye una rampa de acceso hasta la puerta. Es en el siglo XV cuando se sustituye el almenado por una cubierta de tejas a cuatro aguas.
En el siglo XVII, el palacio sufre un grave incendio, donde se pierden gran cantidad de documentos, siendo prácticamente abandonado hasta que en el siglo XVIII, el conjunto pasa a ser de propiedad privada. los nuevos propietarios reconstruyen el conjunto y le dan el uso de casa solariega.
En 1971, cuando el edificio es restaurado se elimina la rampa de acceso y se construyen las escaleras actuales.
Descripción:
Es una torre en forma de pirámide truncada de unos 30 metros de altura y base rectangular de 10x14 metros, con muros de hasta 4 metros de espesor. La parte superior era una plataforma almenada
Se accede a la torre por medio de una escalera móvil, a través de una puerta  con un arco de herradura, que está a media altura para que en caso de ataque, la escalera se retiraba y la fortaleza era inexpugnable.
Su interior está dividido en 4 plantas:
Planta baja: con una única sala, en su origen solo se tenía acceso desde el interior mediante una trampilla de madera en la primera planta. Pudo ser utilizada como almacén o prisión. La puerta de acceso actual fue abierta en el siglo XIV
Primera planta: se accede desde la puerta de herradura y consta de 2 partes; la primera es un zaguán desde donde sale una escalera de piedra que comunica con los pisos superiores. A continuación, una sala rectangular cubierta con una bóveda de cañón que dispone de un pequeño compartimento incrustado en el muro con una ventana. Pudo ser un cuarto de guardia, aunque la tradición cuenta que fue donde estuvo encerrada Doña Urraca, hija del conde Fernán González.
Segunda planta:  es una gran sala a la que se accede a través de la escalera de piedra. La sala tiene una tronera en cada costado que se realizaron en el siglo XIV. En el lado norte del muro hay una pequeña hornacina, que parece ser fue un oratorio.
Última planta: es otra gran sala, que en el siglo XIV se abrieron grandes ventanas protegidas por matacanes, con la particularidad de que en cada esquina hay 2 ventanas y en ellas el matacán hace también esquina, cosa poco habitual.

Existe una leyenda en torno al torreón que afirma la existencia de un pasadizo subterráneo y secreto que comunica la torre con la casa de Doña Sancha. Otra leyenda cuenta que Doña Urraca -hija de Fernán González- fue encerrada aquí como castigo por sus amoríos con un pastor.

 
(entrada principal)
(vista posterior)

9) Casa de Doña Sancha
De todas las nobles casas rachelas, sobresale especialmente la de Doña Sancha, cuyo solar data del siglo XII aunque fue reconstruida posteriormente. En ella vivió la Infanta doña Sancha de Castilla (1116-1157), hija de Doña Urraca y Don Raimundo de Borgoña, conde de Galicia. Fue consejera de su hermano Alfonso VII de Castilla y León, quien la asoció al trono y le dio título de reina.
La Casa es considerada hoy día como máximo exponente de la arquitectura popular castellana, tan bien representada en Covarrubias. Su ubicación privilegiada, tanto en la población, como en la comarca del Arlanza, favoreció su conservación y fue residencia en siglos posteriores de notables, ricos comerciantes y familias de buena posición.


10) Iglesia ex-colegiata de San Cosme y San Damián
Visitas al museo y claustro 11,12 y 13, por las tardes 16 y 17.domingos 13.15 y 16.30, 17,30. 
Martes: cerrado
La tradición cuenta que fue en la época visigótica, allá por el siglo VII, cuando el rey Chindasvinto en el año 695 mandó construir un monasterio dúplice, es decir, para canónigos y canonesas, que desaparecería con la invasión árabe en el 717. Hubo que esperar a reconquistar los territorios para que en el siglo XII, se construyera una iglesia románica. Sobre esa iglesia románica se construyó en el siglo XV un templo de estilo gótico, al que se le añadió el claustro en el siglo XVI.

Iglesia:
Al llegar, nos encontramos con un atrio (añadido en el siglo XVI) cerrado por una reja de forja. La iglesia tiene planta de cruz latina, consta de 3 naves siendo la nave central más alta que las laterales; posee 4 capillas laterales y crucero cubiertas por bóvedas de crucería sencilla. El rosetón, presenta hermosas tracerías de inspiración más mudéjar que gótica.
El retablo mayor de la iglesia es del siglo XVIII; en el centro de la parte inferior está el sagrario, sobre este las imágenes de San Cosme y San Damián bajo dosel y flanquedas por San Pedro y San Pablo; en el ático está colocada la Asunción de la Virgen entre dos diáconos, San Esteban protomártir y San Lorenzo.

La iglesia contiene más de 30 sepulcros, entre ellos están:

  • Fernán González, Conde de Castilla y su esposa en dos sepulcros de época romana de gran belleza.
  • Sancha de Pamplina, esposa de Fernán González e hija de Sancho Garcés I reyde Pamplona
  • Reina Urraca Fernández, hija de Fernán González y esposa de Ordoño III y IV reyes de León y de Sancho Garcés II, rey de Pamplona.
  • Urraca García, nieta de Fernán González, primera abadesa del monasterio.
  • Infanta Sancha Raimundez, hija de la reina Urraca I de León y hermana de Alfonso VII el Emperador.

 

(Sepulcro de Fernán González con el Pendón de Castilla)

Al claustro y museo se accede con visita guiada 
Entrada: 1,50 €

Claustro:
Está adosado al costado norte y se construyó a comienzos del siglo XVI, mezclando elementos góticos y renacentistas. 

En una de sus crujías destaca el sepulcro gótico de la princesa Kristina de Noruega, casada con el infanta y antiguo Abad de Covarrubias, Felipe de Castilla, hermano de Alfonso X el Sabio. (ella nunca estuvo en Covarrubias).




Museo:
Cuenta con 4 salas con una gran variedad de piezas de arte sacro: capiteles románicos y tablas de gran valor; 
1º Sala de tallas


2º Sala de documentos.

3º Sala de ropas litúrgicas. Hay numerosos Ternos (conjunto de ornamentos que se usan para las misas solemnes) muy antiguos, alguno data de 1505. El terno consta de 4 elementos; La casulla para el sacerdote, 2 dalmáticas (1 para el diácono y otra para el subdiácono) y la capa pluvial.
Los colores que se ponían según la festividad son rojo, blanco, verde, negro y morado.

4º Sala de pinturas y orfebrería. Destaca el Tríptico de los Reyes Magos.



 (Se cree que este cuadro se pintó con lupa, ya que los detalles sólo se pueden ver a través de ella; por ejemplo un punto negro  que se ve en una esquina del cuadro, es en realidad una araña con sus 8 patas visto con la lupa). 



11) Estatua de la Princesa Kristina de Noruega
En el siglo XIII, Noruega buscaba reconocimiento y presencia en los países cristianos y Alfonso X El Sabio, buscaba alianzas como aspirante al trono del Sacro Imperio Romano Germánico por ser hijo de Beatriz de Suabia.
En el año 1255, el rey Haakon IV, envió una comitiva a Castilla que permaneció 1 año. A su vuelta, Alfonso X envió una embajada con el propósito de proponer al rey noruego desposar a su hija con uno de sus hermanos. En el verano de 1257, un séquito de más de 100 personas zarpó desde Tönsberg en una travesía por mar cruzando el Mar del Norte y el Canal de la Mancha hasta Normandía. Prosiguieron el viaje a caballo porque había rumores de presencia de piratas en el Golfo de Vizcaya; Entraron a la península ibérica por el Condado de Barcelona, y fueron recibidos por el rey Jaime I el Conquistador (padre de Violante de Aragón y esposa de Alfonso X). Llegaron a Burgos en Diciembre de ese año, y siguieron hasta Soria Y Palencia, donde finalmente la comitiva fue recibida por Alfonso X. En Valladolid Kristina conoció a los dos hermanos del rey, posibles futuros maridos: el Infante Fadrique -que tenía una cicatriz en la cara que lo afeaba- ó el Infante Felipe, más jóven. Eligió al Infante Felipe y la boda se celebró el 31 de marzo de 1258. Los casados se fueron a vivir a Sevilla que antes de casarse fue arzobispo electo de Sevilla y Abad de la Colegiata de San Cosme y San Damian de Covarrubias.
Kristina murió en el año 1262, sin descendencia. Hay varias teorías sobre su muerte: de melancolía por estar lejos de su hogar, por una infección de oídos o por envenenamiento por celos de la reina Violante de Aragón. Las últimas teorías apuntan que murió de meningitis (uno de los síntomas es el dolor de oidos).
kristina fue enterrada por orden de su esposo en la Colegiata de Covarrubias. Tras su muerte, quedó olvidada en la historia hasta que entre los años 1952 y 1958 se llevaron obras de restauración en la Colegiata y se encontraron varios sarcófagos cuyo contenido se desconocía. Uno de ellos contenía un cuerpo femenino joven prácticamente momificado de 1,72 metros de estatura con cabello rubio y uñas rosadas. Llevaba ropajes bordados en oro y piedras preciosas, además de joyas. Junto a su cuerpo se encontraba un pergamino con versos de amor y una receta para tratar el mal de oído. Analizadas las telas confirmaron que se trataba de tejidos del siglo XIII y su estatura era muy poco probable en las mujeres españolas del siglo XIII, concluyendo que se trataba de los restos de la princesa Kristina de Noruega, Infanta de Castilla.
Coincidiendo con el 700 aniversario del matrimonio entre Kristina y Felipe, se restauró el sepulcro y se instaló una placa conmemorativa sobre éste.

En 1978, se colocó frente a la portada de la iglesia una estatua en bronce de la princesa, con una estatua gemela colocada en Tönsberg (Noruega)

12) Rollo Jurisdiccional
En el barrio del Arrabal podemos ver el rollo jurisdiccional. Data del S. XVI. Los rollos de justicia o jurisdiccionales son una muestra de que la localidad tenía jurisdicción propia, siendo el lugar público donde se ejercía la justicia.

13) Piélago
El río Arlanza, a su paso por Covarrubias, hace un recodo donde las aguas en verano sirven como piscina natural; hay una pasarela de piedras que llevan a una zona de ocio.

Saliendo del pueblo

14) Ermita de San Olav
Cerrada de Diciembre a Marzo.
Horario: Sábados de 17:00 a 19:00 horas y domingos de 11:30 a 13:30 horas.

Está situada a 1,5 km del pueblo en pleno campo, por la carretera en dirección al monasterio de San Pedro de Arlanza. A unos 500 metros saliendo del pueblo, encontraremos un cartel señalizador, entraremos a una pista de tierra y enseguida nos encontraremos con la iglesia. (Otra opción es ir andando por el lado del camping).

Supone el cumplimiento de la promesa hecha hace 800 años a la princesa Kristina de Noruega por su esposo, el Infante Felipe de Castilla. El día de la boda, el infante prometió a la princesa una capilla en honor a San Olav con el fin de estrechar la distancia que le separaba de su país y familia, pero la promesa no se cumplió a tiempo y Kristina murió cuatro años después de haber llegado a España. 
San Olav era un rey medieval que pereció (lo que se considera su martirio) en la batalla de Stiklestad.
La construcción es un edificio multifuncional y modernista de madera y metal. La torre, separada tiene una altura de 29,7 metros por ser el 29 de julio el día que se celebra San Olav. El mirador está a una altura de 24 metros, equivalente a un 8º piso.



Fin de la visita a Covarrubias. Siguiente punto, el Monasterio de San Pedro de Arlanza.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Rascafría. Pinturas de Carducho en el Claustro del Monasterio.

La visita al claustro es independiente de la visita guiada al Monasterio. En ella podremos admirar un claustro completamente restaurado y cerrado al patio interior para mejor conservación de las pinturas.
  
El claustro con galerías de 45 metros de largo cada una, fue construido entre 1484-1486 en estilo gótico con ventanales cerrados, impiden la visión al precioso jardín que contiene en el centro un templete octogonal del siglo XVII. En el templete están grabados relojes de sol y en su interior contiene una fuente, que apenas podemos apreciar a través de la ventana.
El pintor
El autor de las pinturas es Vicente Carducho.
Vicente Carducho nacido en Florencia en 1576 o 1578, llegó muy pronto a España, en 1585, acompañando a su hermano el también pintor Bartolomé Carducho que era ayudante de Federico Zuccaro en las decoraciones del Monasterio de El Escorial. Se formó en la principal cantera del arte español de finales del siglo XVI, con la impronta del clasicismo toscano y el sentido pedagógico de los pintores escurialenses. Tras la muerte de su hermano en 1609, adquiere su misma posición como pintor de cámara del rey.
Carducho tenía amplios conocimientos en diseño de composiciones de gran tamaño y dificultad, dominio del espacio y capacidad narrativa así como destreza en el empleo de los colores. Publicó uno de los tratados artísticos más importantes del siglo XVII en España: sus célebres "Diálogos de la pintura", redactados en las mismas fechas en que se hallaba pintando el conjunto del Paular.
Hasta la llegada de Velázquez a la Corte, fue la personalidad más influyente, pero la rápida ascensión en la Corte de Diego Velázquez, la vio con recelos, ya que llegó a decir de él que "sólo sabe pintar cabezas".
Además de sus trabajos para la realeza, trabajó para parroquias y conventos como la serie de pinturas del Monasterio de El Paular.
Vicente Carducho murió en 1635.
Las pinturas
La serie se realizó entre 1626 y 1632 después de un laborioso proceso creativo que conllevó la elaboración de numerosos dibujos y bocetos, y en el que participaron algunos ayudantes del pintor. El conjunto permaneció en el Paular hasta la desamortización de 1835, que fueron arrancados de los muros y se trasladaron al convento madrileño de la Trinidad, donde pasaron a formar parte del Museo Nacional de Pintura y Escultura, que abrió sus puertas en 1838.
En 1872 se fusionó el Museo de la Trinidad con el Museo del Prado. Las grandes dimensiones de los cuadros, dificultaban su exhibición e incluso su almacenamiento, por lo que se distribuyeron a diferentes museos. Entre los años 1887 y 1923, algunos lienzos se enviaron a La Coruña, Valladolid, Jaca, Burgos, Sevilla, Córdoba, Zamora Tortosa y Poblet.
De los 56 lienzos realizados, 2 obras depositadas en Tortosa desaparecieron en la Guerra Civil.
En el año 2002, el Museo del Prado inició un proceso de recuperación de todo el conjunto que concluyó en 2006. Se han restaurado  y llevado a su lugar de origen.

Las 54 telas pretendían reforzar la fe de los cartujos, al tiempo que ilustraban los conflictos religiosos y territoriales de la Europa del momento. La serie refleja bien la predilección de la religiosidad del Barroco por la oración, el martirio, los milagros y las visiones extáticas.
Se dividen en 2 grupos:
Las 27 primeras ilustran  la vida del fundador de la orden, San Bruno de Colonia, desd el momento que decide abandonar la vida pública y retirarse a los montes de la Chartreuse (Francia), hasta su muerte y primer milagro póstumo.

Las siguientes 27 pinturas, están dedicadas a los hechos más notables de los cartujos en diferentes lugares de Europa; su vida de humildad, mortificación y penitencia; su dedicación al estudio y a la oración; su persecución y martirio padecidos por algunas de sus comunidades en los siglos XV y XVII.

Un detalle curioso:
En la tela "Muerte del Venerable Odón de Novara", aparecen Carducho, en el centro Lope de Vega - gran amigo del pintor- y otro personaje con poblada barba blanca que se cree que es el Abad del Monasterio.

lunes, 29 de febrero de 2016

Rascafría. El Monasterio de El Paular

El Monasterio está a 2,5 km de Rascafría por la M-604.


Justo en la entrada, hay un aparcamiento de coches, que muchos utilizan porque es ahí mismo donde está el Puente del Perdón , inicio de muchas rutas de senderismo, Así que hay que madrugar un poquito para coger sitio.
Nosotros, como es invierno y sábado, hemos llegado a las 11:00 horas y no tuvimos problemas para aparcar, pero imagino que con buen tiempo, hay que llegar antes.

Horario de visitas guiadas para ver el interior del Monasterio:

Además de la visita guiada al Monasterio, se puede visitar el claustro, donde están las pinturas que Vicente Carducho realizó para el Monasterio.



Horario de visitas para ver el Claustro:


Entrada: Pagamos 5 € en la que incluía la visita guiada por el Monasterio (duración de unos 60 minutos) y la entrada al Claustro (no hay límite de tiempo para verlo). También cogimos la audioguía explicativa de los cuadros de Carducho que costaba 1 €. Total importe de la visita, como íbamos 2 personas: 12 €.

Historia del Monasterio:
Su historia se puede agrupar en torno a tres ejes principales:

El Paular-Cartuja (1390 a 1835)
El Paular desamortizado (1835 a 1954)
El Paular recuperado para la vida Monástica (1954 hasta la actualidad)

El Paular-Cartuja (1390 a 1835)
Cuenta la leyenda que a finales del siglo XIV, Enrique II de Trastamara, arrepentido por haber causado el incendio de un convento cartujo durante sus campañas francesas, en su lecho de muerte decidió destinar fondos para fundar un monasterio de ésta orden, encomendando a su hijo Juan I la construcción. Para su fundación se examinaron algunos lugares del entorno, encontrando el más apropiado "un valle, cuatro leguas del oriente de nuestra ciudad (Segovia), entre las Sierras de Peñalara y la Morcuera, en una ermita, nombrada Nuestra Sra. del Poblar", en donde además el rey poseía unos palacios que usaba como pabellones de caza.
Es en 1390 cuando el rey dona a la orden cartuja los palacios y los terrenos que llegaban desde el nacimiento del rio hasta la aldea de Pinilla, además de 20.000 ducados para poder comenzar las obras del monasterio.
En 1391 se funda la comunidad con 5 hermanos cartujos enviados desde Scala Dei (monasterio cartujo situado en la comarca del Priorato -Tarragona- que fue fundada en el siglo XII) y dos hermanos conversos.
En 1392 se realizaron las zanjas para la edificación del claustro y las celdas, usándose como templo la antigua ermita de Santa Mª del Poblar.
Un año después, Enrique III, además de renovar todas los privilegios que tenían los cartujos, les autoriza a cortar y utilizar la madera necesaria para las obras del monasterio, casas, molinos, etc, sin pagar ningún tributo, y a los pastores los pastos y las aguas del término.
En 1396, los cartujos compraron a un vecino de Alameda, un molino que estaba cerca del Monasterio, y en 1439 Juan II, les  dona el lugar del Regajo de Navalpozuelo para que construyan un estanque para criar truchas y otros pescados de agua dulce para alimento de la comunidad.
Los Reyes Católicos les otorgan la propiedad de toda la pesca de los arroyos que existen desde el Monasterio hasta el nacimiento del Lozoya.
Para finales del siglo XV, el monasterio ya estaba acabado; los reyes siguen protegiendo al cenobio y otorgándole numerosos privilegios. La protección real comenzó a declinar cuando Felipe II construye el Monasterio de El Escorial, aunque ya la Cartuja se había convertido en un gran núcleo económico.
Durante sus primeros cuatro siglos y medio de existencia, se convirtió en una de las cartujas más poderosas del continente europeo, hasta el punto de que en 1515, costeó la construcción de la cartuja de Granada. Dispuso entre otras fuentes de ingresos de una cabaña real con 86.000 ovejas merinas y de su molino, salió el papel que imprimió la primera edición del Quijote.
En 1808, José Bonaparte suprimió las órdenes regulares, y en consecuencia, en agosto de ese mismo año se personó en el monasterio una patrulla de franceses e instó a la comunidad a salir del convento apoderándose de todo lo que pudo. Los frailes abandonar el cenobio muchos se fueron a las islas, donde no se podían aplicar las leyes desamortizadoras; en 1814 volvieron a su antigua casa, tras el decreto de Fernando VII.

El Paular desamortizado (1835 a 1954)
El 11 de octubre de 1835, se hizo público el decreto de exclaustración y desamortización que provocó la salida de todos los monjes de sus conventos. El estado vendió el monasterio junto con todos sus tesoros.
El diccionario de Madoz de 1849, nos informa que la parte posterior del edificio y en la iglesia se instaló una fábrica de madera, en la hospedería la fábrica de vidrio y la biblioteca se usaba como establo.
Es en 1876 cuando el Estado adquiere el edificio, a petición de la Academia de Bellas Artes, en un intento de frenar su inminente ruina.
En 1923, la administración por fin lleva a cabo un plan de restauración, pero no fueron suficientes para frenar su deterioro.
En 1936, el Estado firma un documento por el cual se expropiaba toda la zona comprendida dentro de la cerca del siglo XVIII para establecer una universidad de verano, pero el comienzo de la Guerra Civil impidió la realización de la empresa. Acabada la Guerra Civil, siguen las restauraciones a cargo del mismo arquitecto -Pedro Muguruza- que inició la restauración en 1923.
En 1948, se reconstruyó la hospedería (antes fue el palacio de Enrique III) para convertirlo en Parador Nacional de Turismo.

El Paular recuperado para la vida Monástica (1954 hasta la actualidad)
Es en 1942 cuando Franco hace su primera visita oficial a Cataluña alojándose en el Monasterio de Montserrat; le gustó tanto que pensó crear un monasterio benedictino cerca de Madrid, que fuera para esta ciudad lo que Montserrat era para Barcelona.
Primero se le ofreció a los cartujos, pero éstos declinaron el ofrecimiento al ver estado ruinoso del monasterio.
Finalmente le ofrecen el usufructo a los monjes benedictinos de la Abadía de Nuestra Sra. de Valvanera  de Logroño en 1954. Llegaron 5 monjes, que se tuvieron que alojar en el pueblo hasta que en 1957 pudieron establecerse en el monasterio y llegó el resto de la comunidad: 12 monjes en total. El 1 de mayo de 1957 se inició la vida regular en el Paular interrumpida durante 119 años.
En la actualidad, el Paular cuenta con una comunidad de 7 monjes, que viven según su orden "ora et labora". Regentan la Hospedería, realizan las visitas guiadas y dirigen la pastoral de la iglesia del monasterio entre otras cosas.
No quiero terminar de relatar la historia del monasterio sin señalar que el cenobio llegó a albergar a 89 monjes en el siglo XVII.

El Monasterio


La visita guiada
Accedemos al monasterio por un corredor de techo con bóveda de cañón y que tiene el suelo empedrado formando un mosaico; en el dibujo se puede apreciar unas líneas blancas, que he leído por la red que son huesitos de animales. No sé, fijaros cuando lo visitéis.

Llegaremos a un patio interior donde está la entrada al atrio de la iglesia.


Puerta de la Iglesia
Mediante seis escalones de granito, y una portada gótica formada por tres arquivoltas, accederemos al atrio de la iglesia.

Esta puerta fue construida por Juan Guás.

Atrio

Es en este lugar donde se compran las entradas para la visita.
Es una obra isabelina (de finales del siglo XV) , de planta cuadrada adosada a los pies de la nave, de menor altura. Está cubierto por una bóveda gótica de crucería sobre columnas adosadas con capiteles, con 7 claveles en cada tramo. En éstas hay florones de hierro policromado de las armas de Castilla y de Trastámara, que se repiten entre parejas de ángeles tenantes a la altura de los capiteles.
En la pared opuesta a la entrada de la iglesia hay un bajorrelieve policromado de San Bruno con sus 6 primeros compañeros (los fundadores de los cartujanos)



En la pared de la entrada hay una ventana ojival con una vidriera moderna que sustituye a la que estaba del siglo XVI.
En la pared frente a la entrada, está la puerta que da acceso al claustro a través de una galería cubierta con bóveda de artesa invertida. En el mismo muro hay una lápida de piedra negra que en latín, recuerda la principales efemérides del monasterio. La puerta es gótica con tímpano sobre la descansa una virgencita que reemplaza a la primitiva imagen de la Virgen de El Paular.

La puerta de acceso a la iglesia, también realizada por Juan Guás, está formada por 3 arquivoltas ojivales en degradación con capiteles vegetales y una cuarta, la más externa de arco conopial rematado por florón.
En el tímpano hay una "Piedad" policromada y en el dintel se lee la inscripción "VIDETE SI EST DOLOR SICUT DOLOR MEUS" (algo así como "véase, si hay dolor como mi dolor")

Iglesia
Es de una sola nave; su interior se decoró en estilo rococó en el siglo XVIII. La bóveda de medio cañón con lunetos con adornos de escayola policromados y dorados sustituyen un magnífico artesonado mudéjar realizado por uno de los colaboradores Abderramán.
Los muros que anteriormente estaban llenos de retablos y cuadros, se decoraron con seis pares de pilastrillas con capiteles compuesto sobre los que corre un ancho y volado entablamento de abundante ornamentación.
De la nave de estilo rococó destaca la reja y el retablo claramente góticos.
Como todas las iglesias cartujanas, ésta se dividía en 3 tramos: el primero hasta la reja, destinado a los seglares varones; el segundo, el coro de hermanos conversos; y el tercero, el más cercano al presbiterio a coro de monjes.
Al primer tramo se desciende por una escalinata de 8 escalones y baluartes a cuyos flancos hay pilas benditeras. Sobre el dintel de la puerta, un blasón con las armas de Carlos III y encima, un óculo circular.
La reja de hierro forjado y policromado, de estilo isabelino, la forjó el gran rejero, que fue hermano cartujo Fray Francisco de Salamanca, autor también de las rejas de la Catedral de Sevilla, la cartuja de Miraflores y el Monasterio de Guadalupe

Las sillerías, de madera de nogal, talladas en el siglo XVI, por Bartolomé Fernández fueron trasladadas en 1883 a San Francisco el Grande de Madrid (aún queda 1 más en la Basílica que pertenece al Monasterio).


El Retablo Mayor
El retablo es una gran pieza de 8,85x12 metros fabricado en alabastro policromado, lo que le hace singular porque normalmente los retablos son de talla. Fijándonos en él, advertimos que es de estilo hispanoflamenco. La originalidad y calidad del retablo le hace como uno de los más bellos de Castilla.
En el cuerpo inferior parece la Virgen  con un racimo de uvas en la mano derecha que ofrece al niño; el niño sostiene un pájaro en la mano izquierda al que da de comer un grano de uva. Ambos están rodeados por un coro de 6 ángeles con diferentes instrumentos musicales de la época. Las dos puertas que están a los lados tienen ángeles en las enjutas y estatuillas de santas en los intercolumnios.
En el cuerpo superior que está dividido en 6 compartimentos aparecen de izquierda a derecha la presentación de la Virgen en el Templo, la Anunciación, la Visitación, el nacimiento de San Juan Bautista, el Nacimiento de Jesús y la adoración de los Reyes Magos.
El siguiente cuerpo se divide en 4 compartimentos que representan la Presentación del Niño en el Templo, El Bautismo en el Jordán, la Última Cena y el Prendimiento.
El superior contiene la Flagelación ante la presencia de Herodes, el Camino del Calvario, la Crucifixión y por último el Descendimiento o Piedad.
El último cuerpo sólo tiene dos compartimentos, el de la izquierda es la bajada de Jesús al Limbo, figurado como la boca de un gran dragón y a la derecha la Resurrección. A los lados San Juan Bautista y San Bruno.
El remate del retablo mayor lo componen el tradicional grupo de Calvario.
Entre los compartimentos bajo doseles aparecen 39 santos y santas entre los que pueden distinguirse a S. Andrés, S. Judas Tadeo, S. Pedro, Sta. Bárbara, ....etc. 
Antigua Sala Capitular
Restaurada en el siglo XVIII en estilo barroco, el retablo es obra de Churriguera, con columnas salomónicas en el cuerpo central, exuberante vegetación y mofletudos angelotes. En el centro está la Inmaculada, donde antes estuvo la estatua de San Bruno; a los lados están San Hugo y San Antelmo.
En la parte superior, la crucifixión.

Pasamos por otra sala, antes de llegar al transparente o tabernáculo

Tabernáculo o transparente
Tradicionalmente los cartujos alojaban al Santísimo fuera de la iglesia, en una capilla detrás del presbiterio.
El Transparente se compone de 2 estancias escalonadas detrás del ábside. La más próxima a éste, contiene el Sagrario que está iluminado por 7 grandes ventanales con arco de medio punto. El tabernáculo está realizado con distintos mármoles en el que se combinan columnas salomónicas y pilastras prismáticas, ángeles, angelotes, estatuas de Apóstoles y Evangelistas y y alegorías de las Virtudes. En el centro se alza la figura de Cristo resucitado. El todo, que asciende hasta la Cúpula, está rematado por una figura alegórica femenina. La custodia barroca de plata, durante la Guerra de la Independencia, se la llevaron los franceses, al parecer esta pesaba 24 arrobas (unos 272 kilogramos).

El otro recinto, es de planta en forma de cruz griega, en el brazo occidental la capilla del Sagrario y en los otros 3 sendos altares. Sobre el centro de la cruz hay una cúpula y en los chaflanes de la intersección de los brazos se abren unas capillas. También está decorada con columnas de mármoles y jaspes así como de hojarasca barroca que cubre paraentos, pechinas, altares y hornacinas. En la clave de las cuatro puertas de acceso a las capillas, hay hornacinas con tallas de San Bruno y tres obispos cartujos (San Hugo, San Antelmo y San Nicolás Albergati); En el fondo del brazo meridional hay un altar dedicado a San Santiago y en los muros laterales del mismo, hornacinas con preciosas tallas de Santa Catalina y Santa Lucia. En el fondo del septentrional hay un altar presidido por una talla de San Juan y las correspondientes hornacinas: una está ocupada por Santa Águeda y la otra vacía. En el brazo oriental, hay una imagen de San Inés (ocupando el lugar de otra de la Virgen desaparecida) entre las de San Joaquín y Santa Ana.


El Refectorio
Se encuentra en una sala de estilo gótico y está presidida por una Crucifixión. Debajo de ella, la "Última Cena" de Tiziano, que Eugenio de Orozco pintó para el Paular en 1634, que está en calidad de depósito temporal autorizado por el Patronato de la Fundación Cerralbo.
Este cuadro durante la desamortización en 1834 salió de la Cartuja; en algún momento del tiempo fue adquirido por el Marqués de Cerralbo. En 1922 el Marqués lega todas sus colecciones al Estado Español para fundar el Museo y esta pintura estuvo durante muchos años en la escalera del Museo Cerralbo; Con unas obras que posteriormente se realizaron en el Museo, se vió la necesidad de buscar un nuevo emplazamiento por las dificultades que suponían su almacenaje. Se hicieron averiguaciones y por un inventario del Monasterio anterior a la desamortización se confirmó que esta obra perteneció a El Paular. Además colocada la pintura en su lugar de origen se comprobó que encajaba perfectamente.
Alrededor de la sala, aparece una sillería con mesas, todas de madera de los pinares de Balsaín.

Destaca el púlpito para el lector, con sus adornos trilobulados.
Finalizamos la visita guiada con el claustrillo

Claustrillo
Del siglo XVIII, cuenta con una azulejería talaverana, en la que destaca el escudo real y el escudo de la orden cartujana. Este claustro comunica con el Claustro mayor, el refectorio, la iglesia y la sacristía.

Salimos por la iglesia, para continuar la visita  ya por libre, por el claustro  mayor.

domingo, 14 de febrero de 2016

Rascafría. El pueblo

Está situada a 98 km de Madrid. Se encuentra enclavado en el Valle Alto del Lozoya, en la parte noroccidental de la Comunidad de Madrid, en la Sierra de Guadarrama, declarado Parque Nacional en el año 2013.

 

Cómo llegar:
Por Carretera: Por la Nacional I , a la altura del km. 69 a la izquierda se toma la M-604 (Rascafría-Lozoya). También se puede ir por la Autovía de Colmenar M-609 y después por la M-611. Además se puede llegar por la Nacional VI, M-601 y M-604. 
En autobús: línea 194. Salida desde Madrid: intercambiador de Plaza de Castilla. Línea 194 (Rascafría y Oteruelo del Valle). 


Hablar de Rascafría, es hablar del Monasterio de El Paular, y de sus innumerables rutas a través de una vegetación idílica que está integrada dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Para informarse, lo mejor es acudir a la Oficina de Turismo, donde nos indicarán según nuestras necesidades. (visita cultural, senderismo, montaña,... etc)

Oficina de Turismo:
Avenida de El Paular, 3228740  Rascafría, Madrid  turismo@rascafria.org
www.rascafria.org













Su historia
La historia de Rascafría comienza cuando en 1302 este territorio pertenecía al reino de Toledo aunque se encontraba despoblado.  El concejo de Segovia decidió anexionarse estos terrenos  con el beneplácito del rey, repoblándolo, a cambio de desempeñar ciertos deberes militares.

Los caballeros quiñoneros fueron los encargados de repoblar esta zona.  Los quiñones era una milicia que se creó en Segovia para defenderla de las incursiones musulmanas.  Éstos se diferenciaban de los caballeros de linaje  -para quienes el oficio de la caballería era exclusivo-  porque se les permitía compatibilizar el uso del título de caballero, al margen del oficio que tuvieran, con la única exigencia de mantener caballo y armas. Además  a Segovia le interesaba esta zona para la cría de ganado ovino, ya que gozaba de un gran auge comercial lanero.

Los quiñoneros  obligaban a los nuevos habitantes que se establecían, a fabricar una casa y tener caballo propio y a cambio, no pagaban ningún tipo de servicio, por lo que fueron llegando muchos campesinos del norte de la península.
Rascafría, siempre estuvo vinculada al Monasterio. Su economía estaba centrada en la ganadería y se complementaba con algunos cultivos de regadío, frutales y algo de trigo, centeno y lino. La villa en el siglo XVIII llegó a contar  con 2 molinos harineros, una taberna, una carnicería, un mesón y un hospital para transeúntes.

Rascafría, dependiente en lo económico de El Paular, lo era administrativamente de Segovia hasta que pasó a formar parte de Madrid en 1833. En el siglo XIX tuvo un frágil desarrollo industrial; funcionaban una fábrica de papel, una fábrica de vidrio, tres molinos harineros y varias serrerías, la más importante de éstas era la Sociedad Belga de los Pinares de El Paular fundada en 1840.

La población de Rascafría, siempre estuvo vinculada al Monasterio. Su economía estaba centrada en la ganadería y se complementaba con algunos cultivos de regadío, frutales y algo de trigo, centeno y lino. La villa en el siglo XVIII llegó a contar  con 2 molinos harineros, una taberna, una carnicería, un mesón y un hospital para transeúntes.

Rascafría, dependiente en lo económico de El Paular, lo era administrativamente de Segovia hasta que pasó a formar parte de Madrid en 1833. En el siglo XIX tuvo un frágil desarrollo industrial; funcionaban una fábrica de papel, una fábrica de vidrio, tres molinos harineros y varias serrerías, la más importante de éstas era la Sociedad Belga de los Pinares de El Paular fundada en 1840. Por estos años dejó de funcionar el antiguo molino de los Batanes que fabricaba el papel y se canalizó y embalsó el rio Lozoya para abastecer de agua a Madrid.

En el siglo XX, cuando empieza a ponerse de moda los deportes de montaña y la Sierra se configura como el espacio de ocio de los habitantes del municipio de Madrid, es cuando Rascafría abandona la mayor parte de los usos y actividades tradicionales.

En la actualidad, una de las principales ocupaciones del municipio es el de servicios dependiente del turismo. El pueblo, conserva su trazado tradicional en su núcleo; los antiguos pajares han sido remozados muchos como restaurantes y se han construido urbanizaciones de veraneantes y alojamientos rurales.

En el entorno de Rascafría se pueden practicar gran número de actividades al aire libre durante todo el año: senderismo, rutas con bicicleta de montaña, multiaventura...

Qué ver en el pueblo:


Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol. (punto 1 del mapa)
Es del siglo XV, con restauraciones den 1950-1952 y 1987-1988. Está en el extremo norte del casco urbano y conserva algunas bóvedas góticas y artesonado del siglo XVI. Su púlpito es plateresco y conserva varias esculturas procedentes del Monasterio de El Paular como un San Miguel Arcángel del siglo XVIII. La torre mide 22,5 metros de altura y fue construida en 1561. El chapitel de pizarra se reconstruyó en el siglo XX porque un obús le cayó en la Guerra Civil. Las campanas originales  también se perdieron en la Guerra Civil,  y se construyeron  unas nuevas con metal proveniente de dos aviones que se estrellaron uno en 1955 cerca del Puerto de Malagosto y otro un año más tarde en el Puerto de la Morcuera.


La iglesia dispone de una pila bautismal renacentista


La Casona (punto 2 del mapa)
Construida en el siglo XIV en la Plaza Trastámara, en un conjunto de edificios de 2 plantas, huerta y jardín que en su día tuvo las funciones de "lazareto" u hospital.


Antigua casa de Postas (punto 5 del mapa)
Está situada en la Plaza de la Villa y data de 1726. No se ha podido corroborar su uso como tal, pero si se conoce la existencia de un mesón concejil que se arrendaba mediante subasta teniendo su adjudicatario el monopolio del Hospedaje en el municipio. Hoy dia es una propiedad privada.


Ayuntamiento (punto 6 del mapa)
Se ubica en la Plaza de la Villa. Se construyó a principios del siglo XX en estilo neomudéjar sobre las ruinas del anterior y fue rehabilitado en 1984.
Ha tenido varios usos, desde clínica sanitaria a escuelas de niños y niñas... hasta hoy que da cobijo a los servicios municipales y sociales y al Juzgado de Paz.


Plaza de España (punto 7 del mapa)
En el escudo del pueblo, está representado un olmo; Este Olmo de más de 300 años y 14 metros de altura, enfermó de grafiosis y cayó tras la nevada del 14 de enero de 2000.
Según los lugareños, el Tuerto Pirón -que era un bandolero del siglo XIX-, se movía por los alrededores; robaba a los ricos, asaltaba iglesias y caminos y luego lo repartía entre los más necesitados, cometía sus fechorías por la noche y por el día se ocultaba en el hueco que tenía el viejo Olmo.
Hoy día, hay plantado otro olmo en su lugar.



Fin de la visita