sábado, 7 de septiembre de 2013

LA LEYENDA DE LA DAMA DE LA ROSA BLANCA

En La calle Alcalá nº 43, donde casi empieza la Gran Vía, está la Iglesia de San José, que entre otras curiosidades, tiene una leyenda muy romántica que me gustaría contaros:


A mediados del siglo XIX (algunos autores lo sitúan en el año 1853), en época de carnaval, se celebró una fiesta a la que fue invitado un joven diplomático extranjero.

Acudió a la fiesta sin disfrazarse, vestido de frac, y al no reconocer a los demás invitados, se quedó sentado en un rincón observando; cuando ya estaba sintiéndose un poco desplazado y aburrido, en el otro extremo del  salón vio a una joven dama con antifaz, vestida con un traje negro que llevaba una rosa blanca prendida en su hombro izquierdo acercándosele.

-    - ¿Me concede el honor de este baile?” le preguntó la dama, “ya sé que no es tradicional que una dama pida un baile a un caballero, pero…éste es mi último baile.

El joven la miró a los ojos y vio en ellos una profunda tristeza, la cogió de la mano y la llevó a bailar. Bailaron toda la noche en silencio, hasta que pasada la madrugada la mujer le dijo: 

- Es hora de marcharme.
- Aún es pronto, le contestó él.
- Para mí no lo es, para mí ya es tarde, aunque… ¿os importaría acompañarme?

El joven diplomático, intrigado, consintió en acompañarla; saliendo juntos de la fiesta se dirigieron hacia la Iglesia de San José.  Llegando a la iglesia, ella le propuso entrar por una puerta lateral del Templo que estaba iluminado tenuemente; frente al altar, había un ataúd rodeado de 4 cirios apagados.

-    - Vámonos de aquí, le dijo él. 
     - No puedo, mi sitio está aquí -le contestó ella a la vez que se quitaba el antifaz- esta mañana estaba allí y allí debo volver.


 Él, sintiéndose turbado y pensando que se había topado con una loca,  le hizo una reverencia y salió corriendo.

A la mañana siguiente, sin haber dormido e inquieto por lo que le había sucedido, decidió volver a la parroquia, quería cerciorarse que todo había sido producto de su imaginación tras una noche de diversión.

Al llegar a la parroquia, se estaba celebrando un funeral;  cuando termino la ceremonia, se acercó al ataúd. Allí estaba la joven y bella dama con quien había bailado la noche anterior con el mismo traje negro.


Jaja…esto seguro que sería un buen tema para  Iker Jimenez, un misterio sin resolver…

De esta leyenda Pedro de Répide  hizo el cuento “La dama de la Rosa” que se publicó en la revista “La esfera”, número 106 de enero de 1916 y también se ha publicado en “Cuentos madrileños” de la editorial castalia. ISBN: 978-84-9740-006-0.

El guionista Frank Palacios junto con el dibujante Josema Carrasco, han publicado en forma de cómic  el relato “la dama y el diplomático (Madrid)”  de editorial EsFinge Siglo 21, basado en esta leyenda.



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