jueves, 21 de febrero de 2013

ESTATUA ECUESTRE DE FELIPE IV


Jardines de la Plaza de Oriente (Metro Ópera)


En su emplazamiento actual, la estatua de Felipe IV está dispuesta mirando hacia el este, es decir, hacia el Teatro Real, uno de los edificios que preside la Plaza de Oriente.

El valido del rey Felipe IV, el Conde Duque de Olivares, quiso agradar al monarca, y  construyó el Palacio del Buen Retiro. Un palacio con grandes jardines donde el rey  pudiera organizar bailes, teatro… un palacio de esparcimiento.

Felipe IV, quería tener en los jardines del palacio una estatua a caballo igual que la tenía su padre Felipe III en su casa de recreo en la Casa de Campo. (esta estatua es la que actualmente está en la Plaza Mayor), y quería que fuera una estatua de si mismo subido en un caballo en posición de corveta (con las patas delanteras levantadas)  sujetando las riendas. Un rey que sujeta las riendas del estado, así como le habían pintado Rubens y Velázquez.

El Conde Duque de Olivares, consideró que el mejor lugar para diseñar esta estatua era en Italia, en Florencia, en el taller de Juan de Bolonia, que cuando muere éste lo hereda Prieto Tacca, donde se hacían las mejores estatuas de bronce en el mundo y es donde se hizo la estatua de Felipe III.
En lugar de hablar con Florencia (en esa época era bastante complicado), decidieron decírselo al embajador que había en Madrid del Duque de Toscana. Éste hizo el encargo a Florencia, pero hubo algunos problemas con la transmisión del encargo porque entre otras cosas no quedó muy claro quién iba a pagar la estatua.  En una carta que se conserva en los archivos históricos hay una frase que pone algo así como… el rey, nuestro señor, estaría muy feliz de que hicieran esa estatua allí en el Taller de Bolonia… el rey, nuestro señor está dispuesto a pagar, pero si tienen a bien regalársela, mejor, estaría muy feliz…

Tampoco quedó muy claro en qué posición querían que estuviera el caballo. Prieto Tacca, empezó a fabricar un modelo en barro del caballo y cuando lo tenía practicamente terminado, pidió que le mandasen un retrato del rey para ponerse a hacer la cara del rey, mandando unos dibujos de lo que había hecho hasta ese momento.

Cuando llegaron los dibujos a España, se echaron las manos a la cabeza porque no era eso lo que querían, querían  un caballo con las dos patas delanteras levantadas.  Esa información llega al taller, y se pide a España que envíen un retrato completo de lo que quieren, para repetir el modelo  y no vuelva a ocurrir malos entendidos.


No se sabe qué le mandaron, aunque muy probablemente le mandaron una copia del retrato que hoy está en el Museo del Prado de Velázquez.



La estatua, tal como la querían, planteaba un tremendo problema: la parte delantera era  demasiado pesada como para sostener  la estatua sólo con las patas traseras, incluso  aunque la cola del caballo se anclara en la base. Tacca buscó asesoramiento a otros artistas que dijeron “esto se cae”, “esto no se sostiene”… desesperado, se le ocurrió consultar a Galileo Galilei, que le dijo que sí se podía hacer.


“…Necesitaréis más de ocho toneladas de bronce para vuestra obra, ya que la parte trasera ha de ser maciza. La inclinación, ángulos y cálculos para el vaciado os los haré llegar a la mayor brevedad posible. No dudéis que pondré tanto empeño en esta adivinanza como en el más grande de mis proyectos”

La forma de cómo hacerla, es básicamente en pizas. La parte trasera maciza y la delantera hueca. El espesor del bronce va disminuyendo hasta que llegamos a la parte delantera donde prácticamente son 3 milímetros. Tiene una barra desde la panza hasta la parte central de la cola del caballo y desde ahí se divide en tres, dos de las barras van por el interior de las patas y la otra por el interior de la cola. El trípode va fijado a una plataforma en forma de rombo y de esa plataforma sale otra barra de hierro que está encastrada en el pedestal y que llega hasta la altura de la cabeza.

El modelo a tamaño real se completó en Florencia en 1638, y llegó a España, al Puerto de Cartagena; se creaba otro problema: la estatua finalmente fue un regalo del Duque de Toscana, pero no incluía los gastos de traslado a Madrid.  La estatua estuvo 1 año parada, hasta que llegaron los fondos necesarios (una fortuna) para el traslado.

El modelo a tamaño real se completó en Florencia en 1638,  y se llevó hasta el puerto de Cartagena; allí estuvo un año parada porque finalmente fue un regalo del Duque de Toscana, pero  no el transporte desde Cartagena a Madrid.

Cuando llega a Madrid, al rey no le gustó la cabeza, considera que no se parece a su persona, así que Velázquez determina que la mejor solución es enviar a Tacca una cabeza modelada que el rey apruebe. Velázquez recomendó a Juan Martínez Montañés para esculpir la cabeza del rey.


(Cuadro de Velázquez mostrando a Montañés en actitud de estar modelando la cabeza del rey)


Una vez esculpida la cabeza, con el visto bueno del rey, se envió a Florencia, donde se terminó el conjunto.

Finalizada la escultura con la nueva cabeza, se excavó un agujero de 3 metros de profundidad en el Campo del Moro, donde finalmente se procedió al vaciado del molde y la estatua se rellenó con bronce fundido. El metal tardó 27 días en enfriarse. La estatua fue entonces extraída del agujero, pulida y barnizada.

Fue la primera escultura así concebida y supuso el nacimiento de la estatua ecuestre en esta modalidad, técnica que se empleó en los siglos posteriores. En ella trabajaron 4 genios de la época: Velázquez, Montañés, Galileo Galilei y Tacca.

Es la estatua más importante que tenemos en Madrid, por su alarde técnico y elegancia.

Para ver con detalle la estatua hay que verla por los dos lados:
























Está labrada con todo detalle… las espuelas, la mitad de la armadura, la banda ondeando al viento con ese calado, las venas del caballo en el lomo o la cabeza…

A esta estatua se le llamó el caballo de bronce y  se colocó en un lugar prominente en el Palacio del Buen Retiro. Posteriormente fue trasladada al Alcázar. Durante el gobierno de Juan José de Austria volvió a su ubicación original hasta 1843 que se trasladó nuevamente hasta el lugar que ocupa ahora. Para el traslado se necesitaron 14 bueyes que arrastraban una plataforma móvil.

Actualmente la estatua ecuestre de Felipe IV se eleva sobre un soporte monumental, que consta de un alto pedestal y de una base sobre la que aparecen diversos grupos escultóricos y dos fuentes. El pedestal es de planta rectangular. En sus lados hay dos bajorrelieves. Uno de ellos representa al monarca imponiendo a Velázquez el hábito de la Orden de Santiago y el otro es una alegoría de la protección del rey hacia las artes y las letras. La base, de granito, tiene 4 leones de bronce en cada esquina, en posición de descanso. Frente al Teatro Real, la escultura de un anciano que simboliza el rio Jarama y una fuente con dos pilas en forma de concha, cuyas aguas se depositan en un pilón semicircular. Igual en el otro extremo, un anciano apoyado sobre una vasija de la que brota un surtidor, que arroja agua a las conchas y éstas al pilón representa al rio Manzanares.






2 comentarios:

  1. Es muy curioso el problema logistico que les creó el asunto de la estatua, y como lo resolvieron. Que pena que fuese para un Rey mediocre, que no siendo el peor de los que tuvimos, si que contribuyó e inició la decadencia y cuesta abajo posterior.

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  2. Hola, esta información que expone:

    "La forma de cómo hacerla, es básicamente en pizas. La parte trasera maciza y la delantera hueca. El espesor del bronce va disminuyendo hasta que llegamos a la parte delantera donde prácticamente son 3 milímetros. Tiene una barra desde la panza hasta la parte central de la cola del caballo y desde ahí se divide en tres, dos de las barras van por el interior de las patas y la otra por el interior de la cola. El trípode va fijado a una plataforma en forma de rombo y de esa plataforma sale otra barra de hierro que está encastrada en el pedestal y que llega hasta la altura de la cabeza."

    ¿cual es la fuente?

    muchas gracias

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